Según mis clases:
1) Falta de una revolución "agrícola" como la que se dió en Inglaterra en el siglo XVIII y que precedió a la Revolución Industrial. En la España del siglo XIX tiene lugar la Desamortización de Mendizábal, se nacionalizan las improductivas tierras de la nobleza, de la iglesia y de las instituciones para venderlas a bajo precio a la burguesía urbana en lugar de a campesinos y pequeños agricultores, y esto por dos razones:
3) Inadecuada ordenación de los transportes. Deterioro de nuestra flota como consecuencia de la guerra de la Independencia y la caída del comercio colonial. En 1856 el sistema financiero se organiza en verdaderos bancos de negocios con vistas a la promoción industrial, mostrando interés por el negocio ferroviario. A finales de 1864, las compañias concesionarias habían conseguido una inversión en medios de trasnporte siete veces superior a la inversión de la industria. En 1855 se publica la Ley General de Ferrocarriles, intentando reordenar el sector. Este medio de transporte se mostró inadecuado; la red se planificó considerando el gran negocio que era la construcción de las líneas, debido a las generosas subvenciones estatales, con independencia de la porterior explotación. Había poco que transportar; todo ello dio lugar a la quiebra del ferrocarril en 1866. La colaboración del ferrocarril al desarrollo español fue mínima.
https://www.youtube.com/watch?v=N7P2ExRF3GQ
4) Debilidad de la industria textil y siderúrgica. Se concentró en una zona geográfica. La producción de algodón y la industria textil catalana, que controlaba el 90% de la producción de hilados en todo el territorio español, autoabastecieron (del orden del 98 por cien) al país y estuvieron protegidas, por ello no creció la exportación textil ni la competitividad. En cuanto a la industria siderúrgica, se produjo falta de competitividad. España importaba más de lo que podía producir, materia prima (cuando se construyó el ferrocarril la importación de hierro fue masiva), maquinaria, combustible; faltaba una dinámica empresarial adecuada y una ayuda decidida del Gobierno. Y todo con unos costes de producción superiores al de Europa.
1) Falta de una revolución "agrícola" como la que se dió en Inglaterra en el siglo XVIII y que precedió a la Revolución Industrial. En la España del siglo XIX tiene lugar la Desamortización de Mendizábal, se nacionalizan las improductivas tierras de la nobleza, de la iglesia y de las instituciones para venderlas a bajo precio a la burguesía urbana en lugar de a campesinos y pequeños agricultores, y esto por dos razones:
- Necesidades financieras de la Hacienda Pública
- Razones políticas de los sectores liberales que aseguraron en el trono a Isabel II. La alta burguesía se hizo con los bienes de la iglesia a precios irrisorios. Los perjudicados fueron los campesinos que pasaron de la condición de siervos con tierra a la de hombres libres privados de ella. La reforma agraria dio pasos a unos trasvases de capitales de la ciudad al campo, ante la oferta de tierra en condiciones ventajosas; este proceso es contrario al de la industrialización. Sólo en algunas zonas como Cataluña, la renta de la tierra parece haberse trasladado a la manufactura y al comercio. Lo que sí logra la reforma agraria es la proletarización del campo, que libera una cantidad de brazos para la industria y para la emigración. La revolución agraria española del siglo XIX no presenta características de mecanización e incremento de la productividad que sobresalieron en el caso inglés.
3) Inadecuada ordenación de los transportes. Deterioro de nuestra flota como consecuencia de la guerra de la Independencia y la caída del comercio colonial. En 1856 el sistema financiero se organiza en verdaderos bancos de negocios con vistas a la promoción industrial, mostrando interés por el negocio ferroviario. A finales de 1864, las compañias concesionarias habían conseguido una inversión en medios de trasnporte siete veces superior a la inversión de la industria. En 1855 se publica la Ley General de Ferrocarriles, intentando reordenar el sector. Este medio de transporte se mostró inadecuado; la red se planificó considerando el gran negocio que era la construcción de las líneas, debido a las generosas subvenciones estatales, con independencia de la porterior explotación. Había poco que transportar; todo ello dio lugar a la quiebra del ferrocarril en 1866. La colaboración del ferrocarril al desarrollo español fue mínima.
https://www.youtube.com/watch?v=N7P2ExRF3GQ
4) Debilidad de la industria textil y siderúrgica. Se concentró en una zona geográfica. La producción de algodón y la industria textil catalana, que controlaba el 90% de la producción de hilados en todo el territorio español, autoabastecieron (del orden del 98 por cien) al país y estuvieron protegidas, por ello no creció la exportación textil ni la competitividad. En cuanto a la industria siderúrgica, se produjo falta de competitividad. España importaba más de lo que podía producir, materia prima (cuando se construyó el ferrocarril la importación de hierro fue masiva), maquinaria, combustible; faltaba una dinámica empresarial adecuada y una ayuda decidida del Gobierno. Y todo con unos costes de producción superiores al de Europa.
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