Levinson (1966) ha intentado aclarar la jerarquía entre las variables políticas y económicas en la negociación colectiva. Haciendo un estudio de seis situaciones conflictivas cerradas en los salarios, en los Estados Unidos. Su estudio concluye con la distinción entre tres tipos de variables:
- Las variables económicas: la oferta y la demanda en el mercado de productos y en el mercado de trabajo, concentración de empresas y el índice de beneficios. El autor no encuentra vinculación sistemática entre estas variables y el índice de crecimiento de los salarios.
- Las variables políticas: la competencia y la lucha por la hegemonía entre los sindicatos. Del análisis que, por sí solas, estas variables no intervienen en el crecimiento de los salarios. Pero la combinación de factores políticos favorables (poderío del sindicato) y de factores económicos favorables conduce a índices altos de salarios.
- Las variables de <<poder en estado puro>>: son las que afectan la fuerza y la estabilidad de las organizaciones mismas. Afectan la capacidad del sindicato para sostener una huelga y la capacidad del patrono para resistirla; por ejemplo, la cohesión y la voluntad de los afiliados del sindicato para llevar adelante una huelga, la magnitud de la empresa, los recursos financieros del sindicato y de la empresa y la cohesión en el seno de la parte patronal (...).
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